“Siempre he querido unificar el circo con la interpretación”

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Por Juan María Mendoza: (@juanma_eme):

AÏDA BALLMANN

Tenemos el placer de entrevistar a Aïda Balmann, una jovencísima actriz que se está haciendo hueco en el mundo de la interpretación poco a poco. No para de trabajar y realizar proyectos. Ha trabajado con La Fura dels Baus y Malviviendo entre otros. Tiene a sus espaldas un largo recorrido en teatro, experta en actividades circenses y quiere abrirse al mundo del cine. Sus ojos no dejan indiferente a nadie.

Juan María Mendoza junto a Aïda Ballmann. Foto: Pablo Pozuelo.

-¿Cómo decidiste que querías ser actriz?

Pues, de pequeña siempre me imaginaba cómo sería meterme en la piel de otro… Con el tiempo también se despertó en mí la inquietud de aportar algo al mundo, de ayudar a mejorar la realidad. No me interesa imponer mis ideas ni puntos de vista, sino de dejar las ideas abiertas para que cada uno se plantee cómo cambiar.

Así que pensé que podría ser una buena herramienta el unir las dos cosas: La de meterme en la piel de otra gente y “despertar” las mentes.

-Dentro de los cursos formativos, ¿Cuál te ha parecido más curioso?

Uno que hice hace poco de cabaret que lo impartió Emilio Goyanes, de la compañía Laví e Bel de Granada. Trabajamos cosas que son muy etéreas, poco palpables y que entran en un lenguaje muy poco común en la vida normal. Desarrollamos la escucha entre compañeros, las sensaciones grupales de trabajar como una masa y dejando nuestra individualidad de lado, el relacionarnos sin palabras, notar el conjunto de la gente que te rodea y a partir de ahí ver lo que surge siguiendo unas pautas. Es una cosa que enriquece muchísimo pero si te lo planteas racionalmente dices “pero ¿para qué sirve esto?” Me encanta aunque no sepa explicar muy bien qué es. A la hora de trabajar en compañías es una cosa que no se tiene en cuenta pero que es básico para que el grupo funcione bien.

-¿En qué se dividen las actividades circenses? ¿Cuál es tu especialidad?

Están los aéreos, que son trapecios, las telas, todo lo que sea en el aire. Están los equilibrios, como por ejemplo el monociclo, la cuerda floja, el cable… Luego están las acrobacias, de diferentes tipos, los malabares…Yo he picoteado un poquito en todos.

De pequeña hacía mucha acrobacia de equilibrio con mi hermana melliza.  Lo que más me gusta es la cuerda floja. También practico mucho el monociclo; el bajo y el alto. He hecho malabares también pero no se me dan demasiado bien…

 

-Todos los comienzos son difíciles. ¿Cómo han sido los tuyos?

Los míos han sido muy fáciles. Creo que es ahora cuando me encuentro en un punto más complicado. Cuando empecé a estudiar en Gijón ya me salían trabajos, los iba haciendo sin buscarlos realmente. Entré en la compañía “La sonrisa del lagarto” (me vieron por casualidad de espectadora en un espectáculo suyo y buscando amigos en común dieron conmigo), con ellos hice varios espectáculos. Luego cuando me mudé aquí a Sevilla, entré en Isla Mágica sin tener que luchármelo mucho. Ahora me siento un poco cansada del parque temático y tengo ganas de hacer otras cosas que me llenen un poco más y que me hagan progresar, sobretodo. Entonces es ahora el momento en el que tengo que buscar nuevos caminos y lo veo un poco complicado.

 

-¿El mayor reto que se te ha planteado?

Elaborar un personaje que se llamaba Arkádina, de la obra de Chéjov, “La Gaviota”. El personaje era complicadísimo porque era bastante mayor que yo. Quería darle ese peso de una persona que tiene mucha experiencia en la vida y que yo, obviamente, no tengo. Me lo he tenido que imaginar todo y aprender a reflejarlo en escena. Aparte tenía unos rollos psicológicos muy complejos, un poco enfermizo.

Me encantó el realizar este personaje porque me lo imaginé de una forma y me lo curré tanto hasta que más o menos me acerqué a esa imagen que tenía de él.

-¿Dónde se aprende más, en la escuela o en la calle?

Creo que en la calle. La escuela te da unas nociones generales, unas bases y unas técnicas pero no te prepara para lo que luego te esperas fuera, en el mundo. Lo bueno es que en la calle aplicas todo lo han ido diciéndote en la escuela: Son toneladas de conocimiento en tus manos y es tu responsabilidad el aplicarlas, usarlas y cuidarlas o no. Según el afán que se tenga por crecer… Eso es lo realmente complicado, el ser tu propio profesor, consciente de por dónde tienes que tirar para evolucionar.

 -¿Qué rama artística prefieres?, ¿Con cuál te sientes más cómoda?

La interpretación me encanta; siempre he querido unificar el circo con el teatro y el cabaret. Me encanta trabajar con la cámara, no he tenido muchas oportunidades, pero es una de las cosas que más me interesan.


Aïda Ballmann. / Alexis W.

-¿Qué tal tu experiencia con “La fura dels  Baus”?

No demasiado buena, me he sentido tratada como un objeto, como escenografía. El año pasado hubo una escena, por ejemplo, donde éramos como jamones, nos colgaban bocabajo con un arnés en el tobillo que iba a un raíl. Nos iban empujando por el escenario así, cuando llegábamos al final, nos descolgaban, dábamos la vuelta por atrás y nos volvían a colgar. Era terrible porque me descompensaba el cuerpo entero, me tiraba tanto que muchas veces cuando volvía a pisar tierra me fallaba la pierna. A parte, nos colgaban a mucha altura, teníamos que aguantar desnudas o semidesnudas en una posición fija, pasábamos muchísimo frío.

-¿Repetirías?

Si puedo no repito. Todo depende de que me salgan mejores trabajos de manera que no tenga que recurrir de nuevo a algo así.

-¿Es muy diferente actuar para teatro y para cámara?

No, es meterte en la situación, creértelo y hacerlo lo más real posible y lo único que cambia es lo grande que lo hagas. Si tienes una cámara delante pues tienes el ojo muy cerca.

Lo que sí varía un poco es, si se trabaja la comedia, si se trabaja el drama, puedes llevarlo más a lo grotesco, a lo exagerado o a lo realista…

-¿Cómo te preparas los personajes?

Casi siempre de forma intuitiva. Por un lado me trabajo el texto, me lo leo muchísimo, lo repito mucho y busco diferentes formas de decirlo.

Por otro lado, me imagino cómo es el personaje, me imagino su pasado, su presente y su futuro, las relaciones que tiene con los otros personajes.

Luego también me informo mucho sobre la obra, el contexto de la obra y del autor.

A parte está la parte intuitiva de la que hablaba: Es la que es más ambigua a la hora de montar un personaje. Por ejemplo busco adjetivos o cualidades que pueda tener el personaje y los voy probando; miro si encaja o no encaja, la energía que necesita un personaje, si es tranquilo o no…

Todas esas cosas las voy viendo y las voy probando.

-¿Es fácil encontrar un papel?

No, para nada. Sobre todo porque ahora mismo no hay mucho gusto por ir al teatro, tampoco se montan muchas cosas por el tema de la crisis y si no estuviera trabajando en el parque temático lo tendría super difícil para encontrar un trabajo porque últimamente no me sale casi nada por ahí.

De todas maneras, soy consciente de que tengo un perfil muy peculiar y que todo es cuestión de encajar en un perfil buscado… Es cuestión de suerte y de que te vean en el momento y lugar correcto. Mientras tanto, lo único que puedo hacer es seguir entrenando para estar activa y mover mi material…


Espectáculo de equilibrio sobre cuerda floja para el concierto House de Extrem Divas /Foto: Lucía Ballmann

-¿Dónde es peor la situación?

Todo el mundo dice que en Madrid sí hay trabajo, pero a la vez es donde está toda la competencia. Todos los actores se van allí o a Barcelona, pero más a Madrid por no tener que aprender catalán…

-¿Crees que hay suficientes ayudas para salir adelante en esta profesión?

Creo que no. No me he informado mucho porque creo que uno debe saber subsistir por sí mismo pero la situación es muy complicada.


-¿Has participado en festivales?

Si, en festivales de teatro de calle. He ido dos años seguidos a uno que se hace en Elche.

-¿Cómo ha sido la experiencia?

La primera súper desastrosa, pero sobre todo por culpa mía y por mi compañera que no íbamos lo suficientemente preparadas y cuando llegamos allí necesitábamos medios que nos habían prometido y luego no tuvimos. Y aparte no tuvimos mucho público ahí, hicimos dos funciones. La segunda sí que estuvo mucho más organizada, íbamos más preparadas y la disfrutamos.

-¿Qué tipo de público te satisface más?

Me gustaría actuar para adultos, ya que mi experiencia se reduce a público familiar, que me encanta, ver esas carillas de los niños disfrutando y viendo cómo entran en ese mundo de fantasía que les ofreces y que viven contigo los altibajos del personaje. Pero ya va siendo hora de cambiar a otra cosa…


Sesión fotográfica de Patricia Flores

-¿Qué es lo que mas te gusta del circo?

Me gusta cuando no se representa nada más que la disciplina circense a secas, por ejemplo, un malabarista haciendo malabares, eso me parece bastante aburrido y soso. Me gusta más cuando dentro de una obra de teatro surge algo del circo, de repente, a través de un personaje y de una forma más poética.

Opino que es más interesante darle sentido al circo que ver una simple muestra de habilidades circenses en plan: “Mira que guay, esto es lo que hago” (que, por supuesto, también hay que valorarlo. El circo es muy difícil, requiere de mucha disciplina y voluntad de superación. Es para valientes).


-¿Cómo es el mundo del doblaje por dentro?

No lo he probado mucho, pero creo que es un mundo interesante pero difícil. Tienes una pantalla delante de ti donde se proyecta la escena que tienes que hacer, tienes los cascos puestos del idioma en que están esas imágenes y el micro delante con el texto. Entonces tienes que ir viendo la imagen, escuchar en que ritmo se dice, como lo dice el personaje, con qué intenciones, qué calidad tiene la voz ¡y a la vez tiene que parecer que no lo estés leyendo! A veces va tan rápido que no te da tiempo, es complicadísimo. Pero engancha, me gusta. Es un reto.

-¿Qué proyectos tienes en mente?

Tengo varios. Por un lado me gustaría rodar un corto. Luego quiero montar un espectáculo de títeres con una amiga para público familiar, montar un cabaret y monólogos para adultos,…


¿Qué hacías trabajando en la ópera de la Maestranza?

En una ópera hacía de Pierrot, en zancos, representábamos como una fiesta del Renacimiento. Las otras dos veces ha sido con la Fura dels Baus, con una estética más futurista y abstracta, de imágenes muy potentes.

-Cuéntanos alguna anécdota que te haya pasado trabajando.

Este verano no me acordaba que tenía que actuar en un día concreto y me llamaron cinco minutos antes de empezar la actuación. Estaba en mi casa, salí corriendo, me vestí y cuando llegue el espectáculo ya había empezado. Fue un record para mí porque normalmente tardo una hora en llegar al trabajo, maquillarme, vestirme y calentar. Y eso lo hice esta vez en 15 minutos. Me tuve que incorporar en el espectáculo empezado y como no llevaba maquillaje puesto, me acercaba a los compañeros más maquillados, les tocaba en la cara y me lo ponía como manchas por la cara  y me manchaba con eso mi cara (hacía de pirata). Yo creo que el público se extrañó muchísimo que de repente apareciera yo.


-Cuándo hay imprevistos en plena actuación, ¿Qué pasa?

Lo que más suelo hacer es buscar soluciones rápidas justificadas por el personaje, que el público no note que nos hemos equivocado. Si hay un buen grupo más o menos nos ayudamos entre todos en esas situaciones.

Lo malo es quedarme bloqueada y no saber cómo reaccionar. Pero cuanta más práctica se tenga actuando en público menos pasa…

-¿Cómo ha sido tu coqueteo con el cine, cortometraje, etc.?

He hecho unos tres o cuatro cortometrajes y he rodado una cosilla para una serie en Madrid, que se llama “El tiempo entre costuras”. Fue muy interesante ver cómo funcionaba cada departamento, los de maquillaje, los de peluquería, los de vestuario, el director, los cámaras, el script, etc. Cada uno intentaba que su parte fuera lo más perfecta posible y a la vez no estorbar al resto.

Así, mientras el director nos estaba dando indicaciones, estaba el de peluquería retocándome, la de maquillaje también, la de vestuario quitándome pelusa: Todo el mundo pendiente de lo suyo pero sin molestar. Era una sensación muy agradable ver que un grupo tan grande pueda funcionar tan bien, sin malos rollos ni disputas…


-¿Qué tal tu experiencia con Malviviendo?

Tuve un primer contacto como figurante muy corto. Luego me dieron un personaje y me encantó la experiencia. Lo malo es que me quedé con ganas de más porque justo después terminó la serie…

-¿Qué es lo más curioso de esta profesión?

Darte cuenta de lo bien que funcionas con una persona actuando porque hay escucha y comunicación real en el presente y lo mal que va con otra.

A lo mejor esa persona te cae súper bien pero luego no hay un feedback en la interpretación. A veces tu compañero de escena va a su bola, otras puede que te esté “alimentando”. A veces me encuentro con gente que trabaja genial y me hace mejorar como actriz y otra gente que me lo pone tan difícil que me tengo que superar para levantar la escena y hacerla parecer interesante. Esto es un trabajo en equipo y es muy importante tenerlo presente siempre.

Aïda Balmann , especialista en Isla Mágica. / Foto: Yessi Pelusa

-¿Cuál es tu objetivo a medio plazo y a largo plazo?

Ahora mismo estoy con ganas de irme de Sevilla. Primero de realizar unos cuantos proyectos, los que nombré antes, me gustaría poder ahorrar y seguir viviendo de esto, pero tengo la idea de irme de Europa, a Chile y probar a allí. Tengo amigos de ahí que me han dicho que mi perfil podría cuadrar muy bien y me encantaría entrar, aunque suene ridículo, en una serie de esas melodramáticas sudamericanas. Me encantaría hacer un papel ahí.

 

¿Qué es lo más absurdo que te han pedido?

Me acuerdo del casting primero de la Fura dels Baus, que fue un casting muy abusivo de dos horas y media y haciendo cosas absurdas porque luego nada de eso se aplicó en el montaje. En uno de los ejercicios que nos pidieron éramos dos jaurías de lobos que nos enfrentábamos los unos a los otros. Así, a lo loco, no tenía ningún sentido aquello. Luego te pedían escenas sensuales en pareja… Allí hubo de todo, recuerdo que nos reímos mucho viendo a nuestros compañeros.


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4 comentarios to ““Siempre he querido unificar el circo con la interpretación””

  1. Carmen Colino Marquez Says:

    Muy buena entrevista

  2. yirko aciare Says:

    te felicito que apuestas a todas …jajajjajaajaj , que energia tenes mujer

  3. yirko aciare Says:

    creo bastante desafortunado anunciar el inicio de una carrera en chile argumentando que es ridiculo el genero melodramatico …..pues con eso lo apocas y te apocas , osea estas en la silla de oro? y bajas por lo que entiendo ala silla de plastico …….espero estar totalmente equivocado en mi apreeciacion ….a veces cuando uno es simplemente es necesita de alguien que le de una pauta pòlitica de respuestas y conversacion …..a esao me dedico yo ….ya cuando seamos equipo saldra bien creo ………

  4. MMNogales Says:

    ¡Muy chula y completa la entrevista! ¡Enhorabuena! ¡Y muchísima mierda para Aïda!

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