Juanra Bonet: “El humor es un analgésico natural frente a los problemas”

marzo 21, 2013 de
Por José Manuel Serrano (@JoseManuelSB85):

Juan Ramón Bonet Alba (Barcelona, 6 de junio de 1974), es actor, presentador, y humorista español . Ha trabajado en el teatro, en cortometrajes, radio y TV. De hecho, ahora mismo triunfa con dos de sus programas: “Lo sabe no lo sabe” (Cuatro) y “El Mundo Today (Cadena SER). Sencillo, afable y muy divertido, nos atendió para “Las Palomas Traman Algo” recordando sus inicios y afrontando el difícil presente en el que nos encontramos. Damas y caballeros, con todos ustedes… ¡Juanra Bonet!

-¿Cuál era su ilusión de pequeño?:

Supongo que empecé como todos los niños, que si bombero, astronauta, policía… Pero cuando comencé a hacer teatro con 12 años, se me despertó el gusanillo. Lo planteé a mi familia al terminar los estudios preuniversitarios y la selectividad, que la aprobé muy justo, y ya dije que quería actuar y ser actor.

-¿Contó con el apoyo familiar?:

¡Qué va! Fue muy divertido. Me dijo mi madre: “te pago una carrera pero no el teatro, que eso es un hobbie”. Mi madre es obviamente de una generación anterior que pensaba que estudiar una carrera significaba tener un buen trabajo en el futuro. Le comenté que estaba seguro que iba a trabajar de esto. Veía a gente actuar buena, mala y mediocre. Así que no era una cuestión de calidad y a mediocre llegaba. El argumento fue inapelable.

-Su primera vez encima de un escenario ante un público que le observaba muy atentamente, ¿tuvo pánico o disfrutó como un enano?:

Con 12 años, cuando me apunté al teatro amateur en el barrio con un amigo y subí al escenario a decir mi primera frase… ahí me quedé clavado y pensé: “esto mola mucho”. Supongo que será el equivalente a cuando alguien toca un instrumento que es el suyo, por ejemplo, o quien se sienta en un coche y descubre que le encanta conducir. Es que al subir allí, al escenario, lo vi claro. Seguramente un psicólogo daría un razonamiento bastante triste del caso (risas), pero supe que era donde debía estar.

-¿Recuerda algún momento complicado en el desarrollo de una obra?:

Sí, alguna vez me he quedado en blanco. Una vez me salté un fragmento en el monólogo “Animales” sin darme cuenta. Obviamente, no había ningún compañero que me pudiera salvar en aquel instante, estaba solo en el escenario y me di cuenta durante la función. Al cabo de unos minutos me percaté de que me había saltado ese trozo. Recuerdo estar actuando y pensando: “es que no puedo parar ahora”. Hablaba y hablaba sin parar en este monólogo de humor y, al mismo tiempo, mi mente no hacía otra cosa que intentar ubicar todo el trozo que faltaba. El problema es que no sabía dónde narices meterlo. Una de las soluciones que pensé fue justificarme al terminar los aplausos, pero dije: “bueno, es igual”. Lo curioso del asunto es que yo tuve un diálogo conmigo mientras actuaba. Fue un momento muy loco y de mucho estrés. ¡Es que ese trozo haría que la obra durase 10 minutos menos!

Al final, como por arte de magia, se colocó solo. Seguí actuando y al cabo de 20 minutos, de repente pude colocarlo. Quedó tan bien que a partir de ese instante hice siempre así el monólogo. De alguna manera, ese segmento dijo: “¡que me piro, que no quiero estar aquí!” y se buscó otro sitio. La obra mejoró porque iba mejor ahí que al principio.

-Has participado también en diversos cortometrajes. ¿Esa experiencia se asemeja al teatro o son completamente dispares?:

Es que claro, el teatro no tiene nada que ver. Es un plató, de 7 de la mañana a 7 de la tarde, te traes tu función tú solo o con tus colegas durante un par de horas. No tienen nada que ver.

Instante en el que Juanra Bonet presenta el programa por las calles de Sevilla.

Instante en el que Juanra Bonet presenta el programa por las calles de Sevilla.

-Ahora se encuentra en TV en Cuatro. Cuando le ofrecieron tomando café realizar “Lo sabe no lo sabe”, ¿pensó realmente que tendría tanto éxito? ¿Cuál es la clave?:

No. Pensé que iba a gustar, que iba a funcionar y que resultaría muy divertido. Cuando me lo plantearon aún no existía el giro del “no lo sabe”. Raúl, el que es ahora mi director, me llamó un día después y me lo dijo: “Oye, que se me ha ocurrido que podríamos incluir esta parte también”. Desde el principio pensé que podría funcionar. Era un formato fácil de explicar, de hacer y de entender. El llevar la TV a la calle, no un reportero, sino el plató, me pareció que podría salir bien. Y sobre todo el hecho de basarse en la generosidad de la gente.

-Muchos conciben al hombre como “un lobo para el propio hombre”. Sin embargo, en “Lo sabe no lo sabe” se comprueba cómo la gente es capaz de ayudar a que otra persona consiga dinero sin recibir nada a cambio. Fuera de la grabación, imagino que el trato que allá por donde van tiene que ser maravilloso. ¿Rompemos por tanto esa afirmación hobbesiana?:

Eso es lo más bonito. Descubres que a la gente no le importa quedar en evidencia no sabiendo algo si así ayudan a otro a ganar dinero. Esa sonrisa con la que dicen: “venga sí, te echo una mano pero a saber lo que me toca”. Al principio de hacer el programa, la gente no sabía por qué se les escogía. Con el paso del tiempo, ahora que el concurso se conoce, tiene más valor que alguien se pare. Igual le han seleccionado porque tiene cara de no saber lo que se formula. Y ese acto de generosidad de no importarle quedar expuesto por mi conciudadano es lo más bonito del programa.

-¿Quiénes están detrás de “Lo sabe no lo sabe”?:

Me gusta hacer una mención siempre al final de cada programa a alguno de los compañeros. Este programa tiene galeras y mazmorras. Nosotros estamos en galeras, todo el día en la calle, y luego están las mazmorras, donde se encuentran los editores pasándose la vida montando todo lo que grabamos. Ahí es cuando me dejan muy bien y ponen solo lo bueno, solo los goles. No ponen cuando meto la pata o patino. La verdad es que el equipo está muy presente y además lo notamos en la calle cuando hay espectadores que se nos acercan y saludan a la gente del equipo porque ya los conocen de verlos por TV.

De hecho, pude ver fotos a través de Facebook y Twitter de los carnavales en la que la gente se disfrazaba de todos nosotros. Sonido, cámaras, presentador, producción… La gente tiene muy asumido y conoce bien al equipo.

-La dinámica del concurso provoca que se den respuestas que pueden ocasionar carcajadas instantáneas. ¿Recuerda alguna especialmente?:

Pinocho, en Málaga durante el verano. La pregunta era: ¿de qué material está hecho Pinocho? Yo me indigné porque pensé que era una pregunta demasiado sencilla, que era casi insultante para la persona a la que se la formulásemos. La señora que la respondió, seguramente por los nervios, dijo: “De nieve… ¡no, no!, de chocolate”. Fue muy gracioso.

Otro chaval, también por los nervios, al lenguaje de los ciegos le llamó “álgebra”. Se producen momentos muy graciosos y todos vienen del mismo sitio: los nervios.

Foto realizada tras la jornada de grabación en la calle San Jacinto (Sevilla)

Foto realizada tras la jornada de grabación en la calle San Jacinto (Sevilla)

-Pude presenciar en Sevilla cómo se le acercaba la gente para contarle sus problemas y pedirle concursar. ¿Cómo consigue uno darle el toque de humor al programa tras escenas de esta índole?:

Es casi obligado. El humor sirve para eso, es un mecanismo de defensa. Es un analgésico natural. Por ejemplo, cada vez que ocurre una desgracia, al momento surgen bromas sobre ese asunto. Es muy fácil que cuando te suceda algo triste tus amigos recurran a las bromas para hacerte sentir mejor o que, incluso, seas tú mismo el que las hagas. El humor forma parte del proceso de curación. Cuando vienen momentos tristes, una de las mejores formas de afrontarlo es así. Y por eso funciona tan bien el humor en estos tiempos difíciles.

Como decías, haciendo el programa cada día, te encuentras con personas que te cuentan historias personales muy duras tanto a mí como al resto del equipo. Pero claro, no puede ser ese el criterio de selección. ¿En qué nos basamos? ¿Por qué la historia de esta persona sí y la de esta otra que está esperando para contármela o me la ha contado previamente no? Y lo que es peor todavía, ¿y si pierde?, ¿en qué lugar nos deja? Nosotros cogemos a alguien con una historia terrible, imagínate que ha perdido y tienes que decirle adiós… No te puedo negar que es muy tentador, pero claro, estamos hablando de que es un concurso, un juego de TV. Es tentador porque piensas: “joder, es que esta persona de verdad necesita el dinero… pero puede perder”. Casi es mejor fuera de cámaras irnos a tomar algo con él o con ella y contarnos nuestros problemas que coger una historia, contarla por la TV, que la sepa todo el mundo y que pierdas. Yo me sentiría sucio.

Seguro que después habría gente que podría pensar: “es que mi historia es más triste” y entraríamos en una competición muy poco sana.

-Que de hecho ha sucedido. Mucha gente ha perdido teniendo historias terribles:

Se nos queda mal cuerpo a todos. Vosotros en casa podéis observar cómo le decimos adiós, pero no es así. El señor se queda, le quitamos el micro, seguimos hablando un rato, se despide de nosotros y sí, es un momento muy duro.

-Retomando la parte más alegre del concurso. Ha estado en una bodega en La Rioja, recorriendo hoteles con empleados, montado en un coche de caballos bajo la lluvia cordobesa… y así hasta en mil situaciones distintas. ¿Recuerda alguna con especial cariño? ¿Cuál fue la más absurda y de la que jamás podrá olvidarse?:

Pues la verdad es que no. Todo lo absurdo es lo que emitimos (risas). Es que el programa se alimenta de esas cosas. No recuerdo nada en concreto que te pueda destacar de lo que ya me has mencionado. Es que es todo bastante loco. De vez en cuando te encuentras así en situaciones más extremas pero no me viene así ninguna a la cabeza así muy absurda.

-Barriendo un poco para casa, le digo que tuvieron muy mala suerte en las visitas que han realizado a Córdoba debido a la lluvia. Tienen que volver en mayo y disfrutar de la Feria. Es más, en vez de ponerse una corbata roja… ¡podría ser un sombrero cordobés rojo!:

Se lo voy a decir a los jefes que son los que me llevan y los que me traen. La verdad es que siempre nos han coincidido días de lluvia por allí. Y lo del sombrero no estaría mal… (risas).

-¿Os ha superado la situación en algún lugar?:

Intentamos evitar fiestas, ya sean de pueblos o nacionales. Evidentemente, la gente no está en esos momentos para concursar. Están para divertirse y es inviable hacer un programa así, por ejemplo en la Feria.

-¿Con qué trabajo de los que ha realizado hasta el momento en su carrera se siente más satisfecho? ¿Y con el que menos?:

Afortunadamente, me siento más satisfecho del último y menos del primero. He tenido mucha suerte. El primero porque ahora pienso: “ostras, podría haberlo hecho mejor”. En general, siempre me he sentido muy satisfecho de los trabajos que he realizado. Tengo mucha suerte de poder decirlo.

-¿”El Mundo Today” es para usted una vía de escape perfecta para los problemas del día a día?:

“El Mundo Today”… no sabría cómo decirte. Ten en cuenta que yo entré allí como fan del programa. No puedo ser objetivo de ninguna manera, les admiro profundamente. Son dos genios, y no dos genios porque escriban de noche y de día duerman y tomen absenta. Son dos genios porque están escribiendo desde las 8 o las 9 de la mañana sin parar. Les he visto conectados y enviando mails muy pronto (risas). Son genios porque escriben muchas horas y sin parar, porque escriben muchísimo. Los admiro profundamente, son buenas personas y tengo la suerte de poder decir que son amigos.

-Por ejemplo, la abuela que secuestra a su nieto y no lo libera hasta que le diga quién es lo más bonito de la casa:

Bueno, bueno… ¡no se puede ser más genial! Son cosas brillantes, de verdad.

-Para las noticias que conforman este programa de la Cadena SER, las fuentes a las que recurren tienen las facultades algo mermadas, ¿verdad? Por supuesto, se lo digo en tono jocoso (seguidor del programa):

Trabajar mucho. Es que no hacen otra cosa. Si son brillantes es por eso mismo, porque trabajan muchísimo. Somos 4 y cada semana traemos unas ideas, un mínimo de 10 ideas cada semana y así tener unos 40 o 50 titulares. De ahí se criban y se escogen los que más nos gustan para hacer el programa. A duras penas llego a mi decena, también porque me seca mucho “Lo sabe no lo sabe” y no puedo dedicarle mucho tiempo. Pero es que ellos llevan siempre muchísimas ideas y no sabes la cantidad que se quedan fuera y que son buenísimas. No sabes lo que eso me duele, ¡es como tirar comida!

-¿Hay mucho de Juanra Bonet en los formatos en los que ha colaborado?:

Espero que sí… supongo. Si no, no me habrían llamado (risas).

-¿Cómo recuerdas tu época en “Caiga quien caiga”?:

Una meca, la gran meca. Aprendí muchísimo y me encontré con gente que confió en mí una barbaridad y me puso en la mesa junto a Arturo Valls y Manel Fuentes y esas cosas.

-Es curioso el cambio: de políticos rodeados de guardaespaldas que no conceden ni el beneficio de la duda a gente mundana que le recibe con una sonrisa. ¿Se puede llegar a coger cariño a un político?:

¡Sí, claro! Además de a los políticos, a la gente de prensa que los lleva. Pasaban los días, te veían venir y te decían: “ostia tío, otra vez no”. Me preguntaban: “¿hoy por dónde vas a salir?” y yo les respondía: “no te lo voy a decir, os toca adivinarlo”. Nos cogíamos cariño, obviamente.

-¿Ha tenido alguna vez problemas desarrollando esta labor para “Caiga quien Caiga”?:

Nunca, nunca, nunca. Ningún problema.

-Dentro del plano periodístico en el que lleva años moviéndose, ¿le ha sorprendido la profesión?:

Bueno, yo es que no soy periodista… pero no, la verdad es que no hay demasiada diferencia con la idea que ya tenía de la profesión. Es una profesión como otra cualquiera. Hay gente que trabaja de manera vocacional, otra que está porque pasaba por ahí, gente que quiere ser periodista para explicar sus ideas u otra que solo quiere contar lo que ve. Un poquito de todo y no me ha sorprendido. Eso sí, muy poco respetada en ocasiones y muy idealizada en otras tantas. Muchas veces no existe el término medio.

-Cuando Juanra Bonet no está encima de un escenario, en un estudio y recorriendo España formulando preguntas llenas de ilusión… ¿qué le gusta hacer?:

Escuchar música.

-¿Y para cuándo se comprará el tocadiscos?:

Me lo tengo que comprar ya, ¿no? (risas). Debo tener una docena de vinilos que no puedo escuchar y se los dejo a mi hermana en su casa. Cuando por fin me instale en un sitio, seguro que lo compro.

-Para finalizar, ¿se ve capacitado para triunfar en el universo del Parkour en caso de que no le quede otra vía para subsistir?:

Es rotundamente imposible (risas). No puedo, no tengo ni la edad ni los ligamentos para ello. En “Lo sabe no lo sabe” ahora es más complicado hacerlo porque nos sigue más gente… ¡y es difícil!

-Le agradezco muchísimo su atención y amabilidad:

Gracias a ti por tu educación.

Gracias por todo

febrero 15, 2013 de

Por José Manuel Serrano (@JoseManuelSB85):

Sensación de vértigo. Mirar al pasado para valorar lo que has conseguido en el presente. Alegrías que a  uno le invaden en días como el de hoy. Hace 3 años, Ezequiel Mendoza, Horacio Almenara y servidor iniciamos un proyecto llamado “Las Palomas Traman Algo”. Es cierto que últimamente no hemos escrito todo lo que quisiéramos, pero confío en que podamos sacar tiempo para dedicarle a este blog todo nuestro cariño. Señoras y Señores… ¡Bienvenidos una vez más a Las Palomas Traman Algo!:

Cómo cambia la vida. Hace un lustro, si me dicen que empezaría a estudiar lo que siempre he deseado y que viviría en Sevilla… no lo hubiese creído. El Periodismo es mi vida y eso se lo debo en parte a este blog y a los dos amigos con los que comencé esta aventura en la red. Leo escritos antiguos, entrevistas que hicimos. Miro fotos y vídeos de las pequeñas grandes cosas que conseguimos realizar. Solo puedo decir que siento orgullo y admiro profundamente a mis dos compañeros.

Si me permitís una dosis de sinceridad, el poder utilizar esta herramienta para comunicarnos con el mundo me ha venido muy bien. No me refiero en el aspecto laboral, sino en el íntimo y personal. Es una auténtica gozada poder escribir lo que sientas y que la gente valore lo que haces. Me ha servido para ganar la confianza que un día creí perder junto a mi dignidad. Unas palabras que te salgan del rincón más recóndito de tu corazón y conseguir que afloren miles de sentimientos. Eso es periodismo también.

Ahora estoy inmerso en una nueva aventura junto a Javier Jiménez, Mari Loli García, Nacho Serrano y gente muy válida para la profesión. Llevamos “Cordobesismo”, web y revista digital que trata 100% sobre el Córdoba CF. Por supuesto, es un gran motivo de satisfacción y de orgullo. Muchísimo trabajo sin recompensa económica, pero todo sea por hacer periodismo y que los cordobesistas estén bien informados de su club.

Imagen

He pasado en los últimos meses por Córdoba CF Radio y Cordobadeporte y agradezco todo lo que aprendí en estos dos sitios. No puedo engañar a nadie cuando digo que dejar la radio ha sido una de las decisiones más difíciles que he tenido que tomar en mi vida. Hacer lo que te gusta y en el medio que amas… te queda la espinita de que podrías haber disfrutado mucho más tiempo y que Dios sabe si algún día volverás a sentarte frente a un micrófono en un estudio.

He conocido a mucha gente que no podría llegar a enumerar sin dejarme a alguien de lado. He viajado y valorado la labor que hacen en otras ciudades en el periodismo deportivo. He entrevistado a jugadores y periodistas y, por supuesto, he cumplido sueños. Bueno, sueños y algún que otro año también. La experiencia que atesoro espero que me valga en este futuro tan negro contra el que tenemos que enfrentarnos diariamente. Solo os puedo decir, estimados lectores, que aquí vais a tener a un luchador que va a dar todo lo que tenga y más para llegar lo más alto posible. Quiero que la gente pueda hablar con admiración de mi trabajo y cómo no, quiero dentro de un tiempo sentarme, mirar nuevamente al pasado y sacar pecho por lo que he conseguido.

En mis escritos para “Las Palomas Traman Algo” encontraréis sinceridad. No faltarán jamás la dedicación y la información. Y puedo decir desde hoy mismo que procuraré escribir una vez a la semana sobre lo que me apetezca, sin marcarme unos parámetros ni unas barreras. Solo deseo que estéis ahí detrás como en estos 3 años y que nos ayudéis a seguir creciendo. Mil gracias amigos.

Firmado: José Manuel Serrano Baena, una de “las Palomas”.

La vileza del balonmano

diciembre 16, 2012 de

Seamos realistas, todos sabíamos que la Asobal no sería un camino de rosas, que no se ganarían partidos fácilmente ni aspiraríamos a algo más que salvarnos por los pelos. El problema viene cuando ante una ventaja o desventaja de un gol, ante un empate en el momento crucial del partido, tras ir a remolque, aparecen dos señores colegiados y te pitan una falta en ataque que nadie ha visto, o te expulsan a alguien en el banquillo por ponerse en pie. No es una cuestión que haga ruido, no es estridente, pero es escandalosa la influencia que tienen esas decisiones en el partido.

Por supuesto que si eres muy superior a tus rivales, la influencia externa se minimiza, pero si las fuerzas están ajustadas o incluso eres inferior, un pabellón abarrotado o unos árbitros que tratan de pasar desapercibidos, aunque no ayuden, empujan en una misma dirección, hacia la posible victoria.

Nadie va a pedir nunca en Palma del Río un trato de favor, Dios nos libre, tras tanto sacrificio, tras tanta cuesta arriba, nadie quiere ningún regalo, porque no es la mentalidad del equipo. La mentalidad es ganar o perder por méritos propios. Y si al final de esta temporada, se descendía pero hacía porque el equipo no había funcionado; cabeza bien alta, a recuperar moral, y a volver a pelear al año siguiente. Lo que te quita las ganas de seguir compitiendo es ver que no es una cuestión de poder o no ganar, sino de que te dejen.

Ayer mismo, el equipo dirigido por César Montes nunca se encontró totalmente cómodo, y el Granollers fue un equipo solvente, que quizás, como otros rivales anteriormente, habría ganado sin ninguna discusión en El Pandero. Un empate a 13 goles a los 40 minutos de juego fue lo más cerca que estuvo el equipo andaluz de entrar en el partido, pero los fallos propios unido a la intención de la dupla arbitral de no permitir que pudiesen ganar los locales, consiguió desesperar al propio banquillo, que acabó recibiendo una exclusión por algo que ocurre todos los fines de semana en los banquillos, que los jugadores y el técnico se levanten de sus asientos.

Supongo que la premisa desde Madrid es “pitad hasta que los saquéis de quicio”, y poquitos árbitros han pasado por El Pandero habiendo olvidado esa premisa, que hasta ahora le funciona a la Asobal para apretar las clavijas del equipo dirigido por Manuel Cumplido, que se niega a pasar por caja.

La Asobal, esa agrupación de equipos que dirige la que hasta hace unos años era la liga de balonmano más potente del mundo, obliga a cada nuevo equipo que asciende a pagar 50.000 euros como cuota de inscripción, para tener derecho a que sus partidos puedan ser retransmitidos por televisión. ¿Cuál es el beneficio de esa cuota? Supuesto reparto de lo obtenido al final de la temporada. ¿Cuál es la realidad? Que un buen puñado de equipos se han visto obligados a desaparecer o a descender porque sus miles de euros se han esfumado, y de los beneficios nunca supieron nada, ni al final de la temporada, ni nunca jamás.

El equipo palmeño, con su exiguo presupuesto, decidió no pasar por el aro y pagar, sino que se inscribió en la liga merced a lo obtenido en la pista, que fue un merecido ascenso; pero parece que eso no es válido, y ahora debe pagar su osadía, con unos arbitrajes que dificultan más si cabe su recorrido por la Liga.

Así que esto tenemos en España, además de no promocionarnos, de no cuidar una Liga que es una ruina económica desde hace un par de años, se castiga, no sólo al ARS, sino a los más débiles, no vaya a ser que alguno asome el cuello  lo suficiente para que sus críticas se escuchen algo más lejos de sus propios pabellones.

Pero esta es la liga que querían en Madrid, y esta es la liga que toca jugar, y esta es la liga, que le pese a quién le pese, y finalice como finalice, van a seguir disfrutando Montes y sus pupilos, porque si hay algo que los altos cargos no entienden, es que esto, además de negocio, es placer.

La España de la otra vía

noviembre 15, 2012 de

La España de Isabel y Fernando, y de las repúblicas. La España de Quevedo y Góngora, o del Lazarillo de Tórmes. De Velázquez y Murillo, o de Zurbarán. De Dalí y Picasso, o de  Joan Miró. Del norte y del sur, o de los Madriles. De Antonio y Carmen, o de Bonosa y Porciano. La España de playa o de sierra, o de ciudad. La España de Cortés y Pizarro, grandes conquistadores, o la de Mas e Ibarretxe. De cerveza y vino, o de cava. De mina y pesca, o de la picaresca. La España romana y la morisca, o la visigoda. La España Austria y Borbón, o la de Primo de Rivera. La España de la Movida Madrileña y la del Opus Dei, o la del laicismo libre; de la Inquisición y el Toledo de las 3 culturas, o de la Córdoba califal. La España del marisco gallego y el pescado malagueño, o el cordero segoviano. La de Lorca y Machado, o la de Aleixandre. La España del Corpo Truppe Volontarie y la Legión Cóndor, o la de la Columna Durruti. La España de Flandes y Cuba, o la España sin Gibraltar. La España de Jovellanos y Godoy, o la de la guerra de guerrillas. La España del Tajo y el Duero, o la España del Desierto de Tabernas. La Roja y Azul, o la verde. La de Escolar y Marhuenda, o la de Pastor; la España que ama y reniega de Gran Hermano, o la de Évole. La que huye y se enorgullece de su pasado, o la que piensa en su presente y futuro. La de moros y cristianos, o la de los judíos expulsados. La de las cuentas claras y el dinero en negro, o la realista. La de los Bardem y Amenábar, o la de Garci. La de Sodoma y Gomorra o la de Rouco Varela. La España de los Ninis y el desempleo o la soñada. La de Barcelona y Real Madrid, o la del Oviedo. La de “La Roja” y la Selección, o la de España a secas. La de Intereconomía y la Sexta, o la de La 2. La España taurina y la antitaurina, o la indiferente. La de Semana Santa y la atea, o la que no se moja. La España correcta o la rompedora, o la sincera. La que admira a Pérez-Reverte y la que lo detesta, o la que lo ignora. La de Totxo y Méndez y Wert o la de los jóvenes investigadores. La pro-Merkel y la anti-Merkel o la asustada. La España Cenicienta y mentirosa, o la de Bernarda Alba. La España retratada en Las Lanzas y La Riña, o la España más abstracta. La España de Menorca y El Hierro o la que le teme al mar. La España de Sabina y Alborán, o la de Mecano. La de los grises y la libertad, o la que no sabe lo que quiere. La España de Botín y de Sánchez-Gordillo, o la de Toni Cantó. La España del orgullo y la pereza, o la del trabajo. La España del dato y la tragedia, o la de la realidad.

La España del PP y del PSOE, o… ¿no hay otra alternativa a ellos?, quizás ese sea el problema, no buscar unidos la otra vía.

Paso 1: Escuchar

octubre 22, 2012 de

Horacio Almenara Moral @H_AlmenaraMoral

Anda la situación revuelta a todo lo largo y ancho del globo. Quién más, quién menos, ve como su tren de vida de hace no demasiados años ha dejado su estación y es ya un recuerdo humeante. Los ricos siguen siendo ricos, o muy ricos, y siguen siendo muy poquísimos. Las clases medias viven un proceso de desaparición, de disolución, desconocido hasta la fecha. Los llamados pobres son ahora más pobres que antes, y si antes eran pobres, pues ahora la fortuna los esquiva. Y el resto, el resto está como estaban los padres de los padres de sus padres, trabajando (los afortunados) más que antes para conseguir vivir míseramente, aspirando a vivir dignamente.

Leo por algunas fuentes que uno de cada cinco españoles vive bajo el umbral de la pobreza, contando con que el umbral de la pobreza española es para más de medio mundo el umbral de la riqueza, no es difícil hacerse una idea de la situación.

El rico aspira a ser más eficiente, para ganar más, la clase media ya no tira frutas un poco pasadas, las hace macedonia, los pobres visitan los bancos de alimentos más que los bancos y el resto, el resto sigue como hace siglos, peleando por las cáscaras, por las migajas de una sociedad que por ciega culpa a la crisis de su situación.

No lo sé, evidentemente, pero tal vez la culpa de esto no sea de los bancos, siendo los bancos una creación de la sociedad que hemos fabricado generación a generación. Estos bancos eran nuestras cuidadosas mamás, que nos daban lo que pidiésemos sin importarle el futuro. Quizás las culpas estén tatuadas en nuestra piel, en esa necesidad imperiosa de necesitar lo innecesario, en esa insatisfacción continuada de aspirar a más pudiendo vivir con menos. Si la clase media se derrite como mantequilla en sartén hirviendo quizás sea porque no ha existido nunca, y sencillamente fueron nuevos ricos que tenían fecha de caducidad y que ahora se resisten a volver a lo que siempre han sido.

¿Y que mejor modo de resistirse que culpando a otras cosas de los problemas? Siendo realista, nadie acabará nunca con la injusticia social viviendo en el mundo conocido, pero hubo alguien que creó una idea falsa, utópica, la de vivir bien sin importar a costa de quién. Y parece que el mundo ha dicho basta, y no es que la gente se baje del tren por estar harta de él, es que el revisor los echa a patadas porque no da lugar tanto “lujo” para tan poco pan.

Porque el ruido social que tanto se siente ahora no lo hacen los que realmente deberían hacerlo, aquellos que han vivido de la piedad ajena, callados por quién les llenaba las manos del pan para hoy y hambre para mañana, el silencio lo rompe aquel que viviendo muy bien ahora se ve abocado a vivir como vivían sus abuelos. Y a nadie le gusta ver la televisión en una tele de 28″ cuando antes la veía en una LCD de 42″.

Hemos vivido de la bondad del que teníamos encima y de acallar lo que no nos apetecía escuchar. El rico aprovechaba sus recursos para ser más rico, el funcionario de clase media pedía dos créditos a un banco usurero que se los concedía para su Audi y su casita con garaje. El pobre se permitía ir de vacaciones unos días al año, y claro, llegado a cierto punto, alguien ha pedido echar cuentas de tamaño banquete, y no le ha gustado el resultado.

Se acabó la carrera hacia el yo tengo mucho y quiero más, hacia el si tú tienes, yo tengo y además dos. Ahora toca el momento de repartir culpas, hemos destrozado el piso en que todos íbamos a vivir de vacaciones el verano, y nadie quiere volver a casa sin fianza y obligado a trabajar. A nadie le gusta eso, y la culpa es del casero (véase los bancos), por fiarse, la culpa es del vecino de arriba (los ricos), por denunciar tanto ruido, la culpa, en definitiva, no es propia. ¡Qué desfachatez, querer culpar a alguien por ser feliz!

Pero yo me pregunto, la generación que nos precedió, la que vivía sin consumo desaforado y con los pies en el suelo, ¿era infeliz? Quizás nuestros abuelos no tuvieron un coche ni pudieron pasar dos semanas al año en un crucero por las islas griegas, ¿pero de verdad fueron infelices? Mejor no preguntar, por si acaso la culpa nos removiese el estómago.

De modo que en esas estamos, en manos de otros que no nos tienen en demasiada estima, y a los que la inmensa mayoría del mundo u odia o ignora. ¿Y cuál es la solución? Porque nadie puede decir que tres años de austeridad hayan mejorado una pizca la situación. La piedad, volver a darle a los pobres su pan duro, como pedía la Iglesia…¿cuántos siglos atrás supondría eso? Quizás haya que empezar a escuchar, a escuchar a los que no han vivido por y para gastar, a los que sabiendo lo que tenían, lo querían sin ambición. Luego, habrá que empezar a cambiar algunas cosas, pero eso es algo que todavía no se sabe quién lo hará.

La Quintaesencia Balonmanística

octubre 14, 2012 de

Horacio Almenara Moral @h_almenaramoral

En la Edad Media, la quintaesencia era un elemento hipotético, también denominado éter. Se le consideraba un hipotético quinto elemento o “quinta esencia” de la naturaleza, junto a los cuatro elementos clásicos: tierra, agua, fuego y aire.

En el balonmano, la quintaesencia que podría poner la guinda a la calidad, el trabajo, la táctica y la suerte podría ser la pasión. Y en esa quintaesencia se mueve como pez en el agua el ARS Palma del Río.

Quizás el equipo de César Montes no sea el que mayor calidad tiene de la Asobal, ni el que más trabaja o domina la táctica del balonmano, ni siquiera al que más le sonríe la suerte; pero si alguien duda de que es el equipo más pasional, que se pase una tarde de sábado por “El Pandero”.

El pundonor, la tensión, la energía y la nobleza demostrada este sábado por el equipo palmeño para derrotar a un correoso Quabit Guadalajara ha sido digna del momento histórico, que se rubricó con la primera victoria en la Liga Asobal del equipo andaluz. Hicieron falta 40 años, pero el corazón todo lo alcanza, y “La Liga” del ARS, tras enfrentarse a todos los grandes de la competición, ha empezado con una victoria que pinta el camino esperanzador de cara a futuros encuentros.

Fue un partido apretadísimo, especialmente en la primera parte, en que el ARS se fue con una ventaja de sólo dos tantos, pero sin tener claro si podría mantenerla. La tónica fue similar en los primeros minutos de la segunda parte, hasta que el ARS se puso a cinco mediada la segunda mitad. A falta de 7 minutos, parecía que el partido estaba visto para sentencia, pero el Guadalajara, que en ningún momento bajó los brazos, llegó a ponerse a 2 tantos a falta de un minuto.

Y tuvo un siete metros para ponerse a uno y desbocar el corazón de más de un aficionado palmeño. Sin embargo, como haciendo justicia al tesón del ARS, Manu López atajó el lanzamiento y dejó en 28-26 el marcador definitivo.

Dos puntos que sabían a gloria, dos puntos que abren la senda hacia el objetivo, mantenerse, y dos puntos obtenidos, como diría Churchill, merced a “la sangre, el sudor, la brega y las lágrimas”.

Fue corazón, fue pasión el equipo, y por eso no cabe destacar a ningún jugador, porque el ARS demostró una vez más que tiene algo que apenas tiene nadie, un equipo con corazón, que impulsado por la pasión puede alcanzar las metas que se proponga.

Alguna imágenes del partido

 

Por último, adjunto una imagen de la “minicrónica” en MARCA:

En el próximo partido en el Pandero, más, pero no mejor, porque es imposible.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.564 seguidores

%d bloggers like this: